Ella: ¿Sabes? Quedas muy bien en mí sofá (y rió a carcajadas)
Él: ¿Sabes? Quedas de maravilla en mí vida (y dejó de sonreír)
El había aceptado su invitación...Ella sintió miedo...
pero te engañaría si te digo que no la extraño, no, no la amo, no,... y es por eso que vuelvo a Quilmes cada mes.
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