Como extraño tus locuras,
tu forma de caminar, tus delirios peligrosos
y tu forma de andar por ahí
cumpliendo sueños sin mirar.
pero te engañaría si te digo que no la extraño, no, no la amo, no,... y es por eso que vuelvo a Quilmes cada mes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario