
Yo te digo que volés, mariposa de tus pies, antes de que caiga la persiana. Hay una sombra en el mar, donde podés descansar.
Tu sonrisa hoy vuelve a estar liviana.
pero te engañaría si te digo que no la extraño, no, no la amo, no,... y es por eso que vuelvo a Quilmes cada mes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario